27 de diciembre de 2012

La cuarta taza de café


“Siempre he sobrevalorado mi imaginación, pensar que estoy en donde no estoy, será por los siglos de siglos más divertido que afrontar la realidad desde un ángulo crítico y pesimista. No, no soy un optimista radical, no. Simplemente me gusta darle un giro divertido y perspicaz a mi vida diaria…
Hoy cuando fui al banco a pagar la hipoteca y la fila daba 6 vueltas, no imaginé un juego de serpientes y escaleras, no. Mi imaginación no va hacia ese lado fantástico, solo se las ingenia para salir avante de las circunstancias, del día a día. Hoy, me puse a ver los zapatos de las personas en la fila; contaba los deportivos, los maltratados, los que tenían agujetas, los que tenían agujetas sueltas y segmenté las posibilidades de huir, al escuchar un disparo. Entonces, me di cuenta que para algunas personas (las de calzado deportivo) sería sencillísimo escapar de ahí. En ese momento, fue que imaginé a la gente en cámara lenta correr por sus vidas, con un dejo sarcástico los veía pisarse unos a los otros y el niño que se regresaba por su juguete y la madre que no paraba de gritar pero no colgaba el teléfono…!
Si, así es mi imaginación. Así es como de pronto en los elevadores puedo bailar en el momento en que se cierran las puertas y nadie me ve (eso creo yo). Cuando tengo mucho trabajo y mi vista deja de ser 20/20 por estar observando a detalle números que se mueven entre celdas, filas y columnas,  es ahí cuando mi imaginación se transforma en aspiración; entonces aspiro a dejar de ver números y en su lugar ver códigos, códigos que descifrarán la malaria y curarán la fobia al rubik…
Luego, luego suspiro cuando Sandra que va por su cuarta taza de café y es la única causante de mis distracciones panorámicas; pero… ¿Sabes algo? tampoco ahí dejo al lado la imaginación.
El único momento donde la pierdo por completo, es cuando me toca lavar los trastes…”

Terminó de decir eso y le dio un largo trago a su limonada.

7 de diciembre de 2012

Sudoku



Recuerdo haber extendido mi brazo, estirarme un poco y oprimir el botoncito que callaría el ruidoso bip-bip. Lo noté en el momento después de apagar el despertador, cuando  mi mano regresaba a protegerse bajo la cobija. Mis manos sorpresivamente habían crecido, ahora eran el doble de su tamaño. Un pánico atroz me revolvió el estomago y sentí mareos, busqué entre las sabanas mi anillo, aquel de madera que Nicolas había tallado para mi (si, el carpintero del que siempre hablo) pero fue en vano, el anillo había desaparecido durante la noche. Quise pensar que la fuerza que provoco el estiramiento de mis manos, hizo que mi anillo brincara y se perdiera de pronto, quise pensar eso porque la idea de que se hubiese destruido me perturbaba demasiado. Colocar el botón de mi pantalón en el ojal, nunca fue una tarea tan complicada; el brassier era imposible de abrochar y peinarme fue imposible. Salí de casa con hambre porque evite cocinar mi desayuno, comencé a caminar pero no pude entrar al Café de la esquina, recordé que siempre saludaba de mano al mesero y la posterior vergüenza me ahuyentó del lugar. Despeinada, sin sostén y con hambre, seguía caminando. De pronto recordé mi trabajo, corrí desesperadamente y tomé el colectivo, por fortuna encontré un asiento disponible y logré equilibrarme sin tocar el tubo frente a mi durante el trayecto. Llegué al estudio justo a tiempo, tenía una hora libre hasta que llegara la familia Magallanes a tomarse su foto anual. ¿Foto anual? ¿Sesión familiar? ¡Demonios! Tomé mi cámara y ahora era solo un llavero entre mis manos, era imposible ajustar la apertura, el tiempo, la luz. La coloqué cuidadosamente en su ahora mini estuche y corrí a mi computadora. “Minimizador de manos” torpemente logré teclear en el buscador de internet. Tenía que encontrar una solución, alguna medicina que me ayudara a recuperar el tamaño natural de mis manos. Sonó mi celular. Julia muy asustada me preguntaba mi ubicación, se la dije y colgó molesta. Al parecer por la mañana cuando salí de casa, no cerré bien la puerta y cuando regresó de la frutería encontró abierto. No entendí su enojo y decidí olvidarlo. Además, tenía problemas literalmente más grandes que eso. Coloqué el letrero de “Vuelvo enseguida” y corrí de nuevo sin destino, mis manos no cabían en los bolsillos y no sabía dónde colocarlas o qué hacer con ellas. Ante mis ojos apareció un letrero con la dirección del “Mago Bastian”, si mis manos habían crecido de esa manera, solo podrían ser resultado de un hechizo mágico. (No te asustes, soy de esas personas que cuando no encuentra respuesta lógica a sus inquietudes, siempre busca, imagina o piensa que la culpa la tiene la magia) Llegue al edificio viejo que siempre esquivo cuando salgo a pasear a Rodolfo, entré y subí de dos en dos los escalones hasta el tercer piso, un foco rojo me daba la bienvenida. “Toque el Timbre” leí en un aviso iluminado con luz roja. Levante mi brazo derecho, extendí mi mano, la vi, separe el dedo índice y decidida oprimí el interruptor. Una nube negra cegó mi visión. De pronto escuche un bip bip cada vez más fuerte y creciente. Abrí los ojos, mi habitación, mi despertador, las mismas cobijas; de inmediato miré mis manos tamaño normal, mi anillo intacto… Todo había sido un sueño, me senté al borde de la cama y Rodolfo me veía asustado, estaba a punto de ladrarme, no entendí por qué, le hablé pero no se acercó, me veía, me veía fijamente, me veía fijamente los pies… ¡¿Los pies..?!

26 de septiembre de 2012

Nicolás



Usualmente dudaba de su memoria pero tenía la certeza de que su primer martillo lo había recibido a los 10 años, fue un regalo de Don Bruno; su padre.
Cuando lo tomo por primera vez, sintió una felicidad superior a cuando anotaba algún gol en el recreo, mayor a comer arroz con leche de la abuela, se sentía poderoso y fuerte; se sentía un niño grande.
Nicolás pasaba todas las tardes viendo a su padre cortar madera, lo observaba detenidamente, tomaba notas y apuntes mentales, esperaba fotografiar cada detalle en su memoria, almacenar todas las técnicas en su repertorio de habilidades.

Su vida había cambiado rotundamente, se convirtió en miembro distinguido de un club privado, donde sólo él y su padre tenían acceso, compartían platicas divertidas o serias, pero siempre memorables. Encontraba fascinante la manera en que afrontaban todos los problemas de una manera tan sencilla; ejemplificaban con herramientas de carpintería y hacían analogías con tipos de madera; tantas moralejas que no olvidaría nunca.

Nicolás cada vez era más grande y su martillo cada vez más pequeño. No sólo la tareas que le dejaba su maestra de secundaria influyeron, luego fueron los amigos, después las fiestas y salidas al cine. De pronto Nicolás comenzó a salir con aquella chica de falda rosa y amplia sonrisa. El tiempo sólo es aliado de quien lo tiene en abundancia, por consecuencia las tardes de carpintería se habían extinguido.

Nicolás celebró ayer su cumpleaños 35.
Sus hijos le habían rogado que no fuera a trabajar, pero a esta edad y con tantas presiones; simplemente no se podía dar ese lujo. Les prometió que llegaría de día, que cenarían todos juntos, incluso aseguró que les permitiría que le llenaran de betún el rostro después de soplar sus velitas.

La oficina era un caos, su festejo quedó en el olvido y poco a poco su sonrisa se fue esfumando…

Inmóvil, así quedó Nicolás cuando al mirar por la ventana notó que los coches que pasaban por la avenida tenían las luces encendidas. Un miedo inmenso se apoderó de él, comenzó a sentir sed, a sudar con la piel fría, las piernas le temblaron un poco y débilmente se desplazó hasta su silla.
Con movimientos torpes encontró las llaves de su coche y sin decir una palabra salió del edificio; en silencio, sin encender la radio manejaba a toda velocidad.

Entro a casa y no encontró a nadie. En el patio se veía una luz tenue, diferente a la lámpara de siempre.
De pronto su hijo menor entró corriendo, lo vio y le dijo:
-¡Papá, llegas justo a tiempo! Corre, corre, ven a ver tu sorpresa!

Hoy, no fue a trabajar. No se reportó enfermo, ni siquiera se reportó. 

Hoy, Nicolás decidió quedarse a cortar madera en su mesa de carpintería nueva.

.Alejandra Palomino

8 de septiembre de 2012

La que solia ser

Estoy en otra mesa
no es la misma que acostumbramos
es porque no soy la misma que solia ser
ahora me gusta pensar menos en las consecuencias
aprendí de ti, muy bien.
Siempre que sobra papel
me falta la tinta
siempre que tengo la pluma
me falta papel.
Ayer tenia tu cuerpo y dibujaba en él
hoy no tengo papel, ni tinta, ni tu cuerpo...

31 de agosto de 2012

Oye, tu deberías saber esto:




Vierto agua sobre mi rostro la mayoria se acumula en un recipiente metalico
observo mi rostro 
cabello despeinado
mis ojos,mi nariz, mi boca
encuentro en la mayoría de mis facciones un dejo alegre
una felicidad insólita que me hace saludar en silencio
mi vida
tu vida desde hace tiempo
siento muy en el fondo que soy tuya
que estoy feliz 
y mi risa se transforma en tu risa
y mi preocupacion se vuelve salvedad cuando estoy contigo
 
.tu novia.

21 de agosto de 2012

Cromosoma femenino

Cuando adolescente mi padre solía decirme y solía decirme bien: "No seas de esas mujeres, que se acostumbran en ipso facto al mal o buen trato".

Hombre sabio, conocedor del gen, de la cromosoma femenina; hoy he caído en el error que tanto me advirtió.

Me he acostumbrado a tenerte y no, a esperar periodos extensos sin verte, a compartirte cuando te veo y a extrañarte si no estas.

Todo esta en suspenso, ninguno toma la iniciativa de cambiar, de mejorar; la relación va en picada y estoy segura de que puede mejorar.

20 de agosto de 2012

Timing

Cuando las manecillas coinciden y el universo se acomoda, las personas cambiamos sin consciencia plena nuestras acciones.

Sin leer el horoscopo, resumiendo historias, un par de horas mas en el ciclo natural femenino, algo de perfume en el cabello, el cansancio extremo, las sonrisas que se contagian.

Creo que la amistad secreta, ese pacto de complicidad, ese clic maquinario y monstruoso esta destinado a sobrevivir de manera esporadica y repentina.

El timing de la vida, la casualidad es insospechable, pero las oportunidades son manipulables, ¿no crees?










7 de agosto de 2012

Ad Hoc

Los días pasan, las horas transcurren, el tiempo no se detiene; pero debería hacerlo.
Quisiera apausarlo un poco para mi beneficio, mi horóscopo me pide que sea egoísta y lo intento.
Hoy quiero ausentarme un rato, girar el reloj de arena y ver como se quedan los granos de polvo sin descender.
Ayer brinqué en los charcos de lluvia, como lo hago siempre, ayer fantaseaba con la idea de ganarme la loteria y no volver jamas.
Vayamonos lejos, donde tu barba este ad hoc con la ciudad, donde mi risa no sea tan ruidosa; donde podamos amarnos una vez más...

4 de agosto de 2012

Do you remember me?

Las personas suelen decir que me recuerdan con o por cosas como:

Los beatles, el futbol, la música, mis Tigres, muchas fotografias, historias de viajes, las parrandas, etc.

Yo no quiero eso, yo quiero que me recuerden solo por mi sonrisa...




3 de agosto de 2012

Adjetivos

Tempting, Dangerous, Risky, Sexy, Naughty, Audacious, Interesting, Insolent, absurd, Fucking absurd, Crazy, Funny, Great, Incredible, Sweet, Awesome, Joyful, Fucking happy, healthy, Drunky, Secretly, Exciting, Unique, Synchronized, Cheerful, Musical, Intense, Hardcore, Horny, Amused, Inspired, Resilient, Hot, Happy embarrassed, Spicy, Tasty, Wet, Unbelievable, Thirsty, Hungry, Oily, Empty, Ridiculous, Full, Huge, Overheated, Childish, Enormous, Oldest, Delicious, Combined, Educative, Exciting again, Horny again, Comfortable, Unpredictable, Expensive, Worthy, Sinful, Senseless, good, simple, Candid, Complex, Speechless, Priceless…

22 de julio de 2012

Yo solía pensar

"Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tu estás por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú."

-Frida Kahlo

22 de junio de 2012

"En campaña"

Los volantes, panoramicos, tweets, periodicazos, debates, marchas, silencio, protesta, corazon, sudor, ideales, hambre, cansancio, tu voz, mi grito, nuestros ideales.

Disfrutemos de la lejania, que nos llena de nostalgia a ratos; pero nos colma de sonrisas y abrazos, cuando tu diente pequeño esta cerca de mi rostro.

2 de abril de 2012

Y ya.

Los días siguen su curso
te veo
me sonries
el destino
tan locos
juntos
y ya.

¡Amsi-Amno-Grr!

26 de febrero de 2012

¿dónde?

Pérdida, sin rumbo fijo pero no errado.
¿Estás? ¿No estás?

Existen esos deseos impulsivos que nos sorprenden y nos hacen brincar de la cama,
quiero pasear en bici, quiero dejar de tener frío.

Paso a paso, poco a poco.
Por lo pronto escapemos de la cama.

22 de febrero de 2012

Entre sondas

Existen tantas frases de superación,
tantas oraciones llenas de positivismo
que no solo llenan tarjetas
tambien se plasman en globos
la gente las escribe en muros virtuales
las redacta en correos electronicos o te las desea espiritualmente.

El animo sigue intacto,
a veces tiembla,
si fuera una creyente de las supersticiones diría que estoy salada
pero no, yo no creo en eso
yo solo creo en que si me pongo las mismas calcetas cada quince dias
once personas que ni me conocen saldran a cumplir su jornada laboral
y obtendran un resultado satisfactorio.

De pronto alguien pincha mi brazo,
con una aguja medida 16
llega una sombra y le dice que con la 18 tendría mas exito
los dias pasan y mis brazos lucen morados
mi boca esta seca
ellos no se van, se quedan
el brillo que evocan sus canas con el sol
me despierta todos los dias y sonrio
sonrio por dentro porque mi boca esta seca
sonrio por que no la quebré la noche anterior.

Me arden los talones,
es el reposo, la cama, las sabanas, el sudor.

Las personas de uniforme blanco me sonrien
me quieren hacer reir
seguido lo logran

Y yo, yo te sigo esperando.
Extraño ese diente pequeño y la idea utopica de que terminaremos juntos.
Me aferro a los recuerdos,
pero estoy sujeta solo con una mano,
mi mano suda,
siento que resbala, se resbala y la sonda se revienta...

9 de enero de 2012

Miradas

Están ahí
nulamente parpadean
pares virolos
pispiretos
que se encuentran
la palabras suenan redundantes
el sentimiento palpita
el efecto es el mismo:
el diente pequeño hoy brilla más que nunca
los anteojos vuelven a chocar
manos que sudan
piernas que tiemblan
nariz brillosa
amplias sonrisas
huesitos que truenan
amplias sonrisas
y al final
nuestras miradas
las de siempre
que se pertenecen
sabiendose una dueña de la otra.

1 de enero de 2012